martes, 27 de marzo de 2018

Tautología del aburrimiento

Por @vistaalienigena 
Otra función de tu cerebro es la de informarte constantemente que estás vivo, que estás necesitando, que estás deseando, que puedes, que tienes una voluntad, que hay sucesos ordenándose frente a tus percepciones y todo eso es sólo para que no dejes de alimentarlo, literalmente mediante la ingesta de nutrientes y metafóricamente a través de la búsqueda constante, maniática, de estímulos, siempre con el objetivo final de conseguir transmitir, el mayor número de veces posible, tu parte de información genética que pueda crear otro cerebro similar. Por eso el aburrimiento es mortal, la ausencia de sensaciones, de información nueva y estimulante es casi como si ya hubiera muerto y con eso la esperanza de cumplir su cometido, o peor aún, como si estuviera enterrado vivo, lo cual es un miedo irónico para algo que de hecho está encerrado en una bóveda a la que nunca debe entrar la luz.
Pensándolo bien, sentirse vivo es el modo como el cerebro se convence a sí mismo de seguir adelante cada día, de darse sentido a sí mismo y así el aburrimiento es la pérdida de ese sentido, es detenerse abruptamente en medio de la nada oscura y comenzar a percibir las paredes abovedadas, pero duras y plagadas de protuberancias dolorosas, que lo rodean por completo, donde lo único perceptible sería una pulsación continua y enloquecedora que pareciera venir de todos lados. El aburrimiento es un cerebro que empieza a pensar demasiado en sí mismo.

El aburrimiento es la realidad más absoluta del cerebro, la más hiriente: no estás en control de nada.



domingo, 25 de marzo de 2018

COINCIDENCIAS DE ABRIL

Por @TigreKarateca


Era el mes de abril del 2014 o tal vez 2015, la verdad no recuerdo el año. En esos años iba de mi casa a la universidad en patineta, eran máximo 10 cuadras de bajada, dos veces la perdí en la uni y dos veces me la regresaron hasta que la dejé en la pensión de unos compis y mágicamente desapareció; eso no tiene importancia con la historia es relleno. Salía a las 3 de la tarde. Venía caminando y a dos cuadras de la casa de mi mamá venían dos mormones, un gabacho y un mexa (supuse, al menos así andan por aquí), los vi, iban en la acera de enfrente, se atravesaron la calle, me alcanzaron y muy cordialmente me saludaron. Me preguntaron si llevaba prisa y les dije que sí, me respondieron si podíamos caminar y platicar en el trayecto y así fue.

El gabacho con un buen español me dijo de dónde era y del estado del cual era, dijo que su compañero era de África (un tipo moreno y lacio). ¿De África? ¿No se supone que son negros y chinos? -Le respondí- y el vato en cuestión se rió, dijo que era del Salvador. De repente preguntan y sin avisar ¿Crees en dios? Y pienso lo más rápido para que me dejen "Sí o no" pues la verdad es que no y eso respondí. Les dije que ya iba a doblar para mi casa, pero ah raza como son necios y me pidieron ir conmigo a mi casa y pues ni modo ahí vamos, llegamos a la puerta y me pidieron pasar.

A la vuelta de la casa de mi mamá hay una tienda con una imagen de la virgen de Guadalupe, la cuál recorre toda la manzana, y otros lugares, la imagen estaba en mi casa ese día, en la sala. Antes de entrar les hice la observación que mi madre tenía a la virgen y que si eso no les molestaba que pasaran a la sala un momento. Fui al interior y saludé a mi mamá y les dije lo que había pasado, pero andaba ocupada haciendo lo suyo que creo que no me hizo caso y sólo me dio el avión. Regresé con ellos y me dijo, cuestionaron, por qué no creía en Dios, su actitud era convincente.

La plática de ellos hacia a mí era más en tono retadora, queriéndome doblegar ante sus argumentos, uno de ellos me dijo pa pronto que los monos no caminaban en dos piernas, no caminaban erguidos. Que si eso fuera cierto de los monos tendría que salir un humano y cosas como esas. Pero yo sólo veía la hora porque estaba seguro que me tocaba una regañiza si es que llegaban a rezar antes de que se fueran. Cambiaron el tema y me preguntaron si sabía qué era una oración, les respondí algo como: Una oración es la forma en que una persona agradece o le pide algo a dios. Y me respondieron que sí, que por favor hiciera una oración con los ojos cerrados. Accedí y pedí por ellos para que continuaran en su viaje tratando de ayudar a las personas, que fueran con bien, no exactamente tal cual, pero hice lo mejor posible. Nunca más volvieron.

Todo eso en un 19 de abril, lo recuerdo porque ese día se hizo tendencia en twitter el aniversario luctuoso de un científico que escribió un libro titulado “El origen de las especies”. Estábamos en casa de una señora guadalupana discutiendo un par de mormones y un agnóstico en el aniversario luctuoso de Charles Darwin.

viernes, 23 de marzo de 2018

ENCIERRO

Por @Yorkieeeee_


Estaba tan indefensa, vulnerable y triste, mis pies apenas hacían el esfuerzo de tocar el apagador, varios intentos fallidos, ni uno ganador, caigo otra vez. Mis sueños eran cada vez más inalcanzables, que podían verse en el espacio flotar, llorando por mí. Mi estado mental se erizaba, me comía la poca lucidez que podía tener, esparciendo en mi cuerpo, soledad, miedo a existir, clavada en estas paredes, el polvo del piso me acompaña, no puedo salir.

Los ruidos tan fuertes en la puerta, me hacían desear quedarme sorda, desaparecer, ponerle pausa a todo, deshacer en mil pedazos mi aliento. Mis pies están rojos, cansados, contra la puerta, temblando y saltando la sangre de la piel por el dolor y esfuerzo, se aferran tanto que apenas podré caminar los próximos días. Creo que van a entrar.

Me arrastran al próximo cuarto, pataleo, succionan toda la fuerza que podía quedarme, me quedo clavada hacía un punto, me desvanezco, no puedo llorar, sólo estoy en stan by y quiero gritar, me ahogo, pero no expreso más. Me obligan a pararme, no se percatan que estoy totalmente vacía, que mis últimos suspiros quedaron embarrados en el piso; me azotan contra ellos.

Despierto y comienzo a quejarme, mis manos entumecidas y mis pies pesados e hinchados me hacen ruido. Una vez más aparecen frente a mí y me cuestionan lo que siento. Recuerdo que sus ojos me mataban cada parpadeo, que me hacían quedarme quieta y no poder hablar, sus labios delgados y rojos, sangrados un poco por la ansiedad que carcomía su ser. Quería entender. No había más puertas, sólo hoyos, me había hundido tanto que no podía recordarme viva, plena, normal, un poco feliz, e incluso cansada, me había quedado totalmente varada en mi adentro.

Me sostienen en sus brazos después del desastre, pidiéndome disculpas, llorando tan fuerte que apenas puedo decidir. Volteó al cielo y no hay nada. Sus lagrimas caen en mis piernas, quiero apagarlas, ensordecerlas, me agacho, sé que no podré salir, me devora el miedo y ahogo el grito al llorar. Mi cabeza quiere explotar, no sentir más un brote de ansiedad, un dolor punzante que daba al corazón también. Me quedo dormida así. No pasa más por hoy.

Despierto y no siento mucha diferencia, es cómo si la noche hubiera sido eterna. Abro las persianas, dejo caer la luz sobre la pared ya tres veces rota, también sobre mi piel pálida y lastimada. Busco en el lugar, no hay nadie más, sentí paz, y me dolió sentir esa paz. De repente aparezco por la tarde, tirada en la cama, ahogando mis llantos sobre las cobijas, pensando en mil maneras... me puse a creer.

Le hice caso al espejo, me di un respiro, cerré los ojos y volee. No sabía cómo saldría, ni a dónde iría cuando lo logrará, creo que por primera vez sentí la necesidad de perderme afuera. De existir entre tantos que me confundan cada paso. El mundo merecía saber de mí y de lo mucho que me hace feliz echarme al pasto sin importar los bichos, de tropezar en las calles mal planeadas, que me ría de mí y contagie al rededor. La música me llevaba a un final más resistente a las caídas, traspasaba esas paredes tan sencillo, que no sentí morirme. Era el final más esperado y menos catastrófico que me esforcé a tener.

Me podía ver más lejos, que ya no sentía la incertidumbre cada noche y que mis pies y brazos se recuperaban en minutos. Me cuelgo de las nubes y dejo ser totalmente mis sentimientos. En este ser aprendí a querer, saber de mí cada instante que se impregne en mis lagrimas, no había más encierro, aunque aquí esté lleno de puertas, ventanas, creo que siempre sabré traspasar el miedo sin ningún tropiezo. ¿Me veo muy optimista? no creo, aunque me siento muy viva. 

A veces mi mente se convierte en otro pequeño encierro, es un poco más letal, sin embargo, comienzo a cantar y desaparece. Me salí sin nada y a la vez con todo lo necesario, que fue más sencillo caminar, más ligera y segura de gritar. Comparto el miedo y la angustia vivida, comparto en párrafos las inquietudes, que serán las mismas que trae el mundo dentro, comparto el encierro, que es de muchos también. Y les comparto la dicha de poder cantar alto, de saborear las tristezas, dejarnos caer sin miedo, sin un gramo de locura, les comparto vivir, que aún falta tanto y que somos tan insignificantes para el todo, que apenas podremos respirar cuando pase el final.



miércoles, 21 de marzo de 2018

Por @Ayddh


A las que gozan y a las que sufren....

Mujer, recoge el polvo de tu rojo corazón y comienza a andar,
 toma tus lágrimas mujer y riega aquel fruto que cortarás, 
aquella flor que adornará tu pelo enredado de penas y tristezas.

Levántate mujer, deja de sangrar tus rodillas mientras suplicas perdones que nadie merece, nadie más que tú,
 perdónate y bendícete por haber venido al mundo a luchar, a llorar, a resistir, a amar...
Continúa, que los caminos te esperan, sin misericordia, sin gloria, sin guías, sin compañía
En el universo sólo te tienes a ti, con tu espíritu aventurero, rebelde, tierno, que no te deja mirar atrás porque el recorrido nadie más lo conoce. 
Entrégate, entrégate mujer! a lo bueno, al amor, a tus sueños, alma tierna, transparente...
Camina mujer, que los horizontes siempre estarán y el cielo te protegerá porque la inmensidad de tu dicha es grande, es real, es dulce, es humana.
Camina mujer, camina en donde el rocío amanece buscando ser desvanecido por el sol, donde los cantos de tu voz sean oídos, donde cada poro de tu piel sea deseado y tu risa sea el más dulce sonido.
Camina mujer, dónde en ningún lado y en todos, donde tu silencio signifique nada y lo sea todo.
Levántate pequeña alma, alma sufrida, alma solitaria que afuera te esperan el universo, la luna, el sol y las estrellas en rosales muertos a causa de tus noches en vela, lamentos de la inútil espera, de la decepción del destino y los malos juegos de un tal cupido.
Mujer que guardas en tu vientre la esperanza de la vida y en tus puños apretados la dulzura de saberte fuerte, digna, amorosa.
Mujer, saca ya tus clavos y se tu propio infierno, porque la vida nos espera y la muerte nos ampara hasta el último suspiro no merecido ni rescatado...

Ayded Hernández Díaz.


(Ayded H.D)

sábado, 17 de marzo de 2018

Lugares en los que la realidad se altera un poco

Por @sparklingmaris


Cuando quedas de verte en un lugar con alguien y llegas tu primero y estas esperando...
Nuestra habitación después de las 4 am.
Iglesias

/Lugares en los que la realidad se altera un poco.

Tweet de @poyoetc 
https://twitter.com/poyoetc/status/961281510803374081

Fotografías de @sparklingmaris
https://www.instagram.com/holacaleidoscopio/





jueves, 15 de marzo de 2018

El día que alimenté una mosca

  Por @La_Chia_


                                                        "El día que alimenté una mosca"

¿Cómo llegué hasta aquí?, yo no quería esto ¿o sí?, ¿Por qué me hace tan feliz?...estoy cansada.

No, definitivamente no era lo que tenía en mente, estar sentada frente a una persona que no deja de sorprenderme en el momento más inesperado y al mismo tiempo tan lejos. Que sientes que nada encaja, que todo es nuevo, que lloras que gritas que te confundes, que te consuelas que aprendes, te enojas, te reclamas, te cuestionas, te aceptas y aprendes, y luego, surge algo que te hará cuestionarte de igual manera.
Nadie te dice lo duro y difícil y lo cuestionable que será. Sólo está, no importa quién te aconseje, a quién leas o de quién te apoyes, todo será sorprendente.

Era un día normal, lleno de rutina y de estrés, la casa olía a su platillo favorito y mi mente recordaba las cosas por hacer entre sonidos de risas y murmullos, llegaba y salía familia pero todo parecía en segundo plato yo sólo podía concentrarme en el burbujear de la comida y en estar en alerta al fuego. Mi inconsciente me pedía que pusiera atención pero lo silenciaba repitiendo las cosas por hacer, para no escuchar lo que mi mente me repetía: 'estás en crisis detente, detente'. El murmullo seguía.

Sostenía la jarra de agua cuando resbaló de mi mano, pero eso no silenció el murmullo y yo seguía limpiando el agua derramada y cocinando. El murmullo seguía.
Puse dos platos, dos vasos y dos cubiertos para servir la comida. Serví  el espagueti y el agua, pero no me senté a comer; le escuche agradecer por servir la comida y mi mente contestó en automático - de nada. El murmullo continuó.

Recuerdo no sentarme a comer porque había salpicado mantequilla en la estufa y eso molestaba a mi vista, estaba enfadada porque no lograba desengrasarla y de pronto, me dirigí a comer. Di la media vuelta y ahí estaba nuevamente el murmullo, sólo podía ver su espalda pequeña. Ella comía y hablaba. Le decía que ese era su platillo favorito, le preguntaba que si estaba cansada y parecía hacer pausas como esperando respuesta.

Me senté, la vi, y me di cuenta que estaba una mosca en un tercer plato muy cerca donde estaba mi hija. La intenté correr y mi hija alzando la voz me dijo - ¡No!, es mi amiga y tiene hambre. Mi corazón y mi voz se retuvieron por unos segundos que me parecieron una eternidad.
La vi y le sonreí; ella le había puesto un espagueti en aquel plato y le hablaba.

Esa tarde comí con mi hija y alimenté una mosca. Me era difícil mantener la fuerza en mi voz, sólo podía envidiar todas las  hermosas anécdotas que debió haber contado a aquellas afortunada mosca y que yo ignoré.

La mosca se mantuvo por solo unos minutos más, voló, nos despedimos de ella y continuamos comiendo, hablando, riendo y conociéndonos.

Me pregunto si ella aún recordará a la mosca.


domingo, 11 de marzo de 2018

PERDÓN RICHARD DAWKINS, ESTOY DE ACUERDO CON KIKA NIETO.

Por @gabolonio


Richard Dawkins dice que él no respeta a la gente religiosa. Su argumento es que no se debe respetar la ignorancia, porque causa sufrimiento e intolerancia. Estoy citándolo muy irresponsablemente. No debería hacerlo. Dios me libre de entablar un debate con alguien tan certero y afilado.

Kika Nieto dijo que Dios hizo al hombre para que esté con la mujer y a la mujer para que esté con el hombre (desgraciadamente no dijo que igualmente en sentido contrario y viceversa) y que quién no lo hace así, está mal, pero ella los tolera. La estoy citando muy irresponsablemente. No debería hacerlo. Dios me libre de entablar un debate con alguien tan frívola y retrógrada.

Me puse a estalquearla. Vámonos por pasos. Perdón por ser superficial pero vi la calidad de su contenido y mi conclusión es que sus pingüis (así le dice a sus seguidores) la siguen porque está bonita. Pero está bonita rara. Me gusta ver bonitas raras. Tiene algo de rasgos indígenas sudamericanos que le dan un toque exótico. Hay algo inquietante en su mordida, en sus dientes superiores. Se ve super fit. En uno de sus videos tiene un reto de publicar todos los días, durante una semana, una foto parodiando Kendall Jenner. Eso confirmó que la señorita (ella dice que va a llegar virgen al matrimonio) sí es muy superficial. En otro de sus videos la vi hablando de la importancia de ser una mujer fuerte y no mostrar debilidad. Y lo dijo con tanta convicción que hasta me sentí regañado. Por un momento me sentí mujer frágil que muestra debilidad y me avergoncé de mí mismo. Entonces la señorita Kika tiene convicciones, esa mirada de convicción es de alguien con certezas Siempre respeto eso. Sí es superficial, pero se cuida mucho superficialmente. Es decir: no es de esas personas superficiales que solo desean y admiran algo que no pueden alcanzar. También respeto esa relación entre deseo y realización. Pero pues dice que los gays están mal.

Me quedé pensando.

Últimamente he tenido que convivir con personas que piensan muy diferente a mí. Por ejemplo, hoy tuve una junta con un pastor cristiano para hacerle unos videos de una escuela de odontología. Hablamos de arte y hasta le presté un libro de Gombrich. Me nació prestárselo. También platicamos del respeto. Él es cristiano y sabe que yo no creo en dios, pero eso no nos impide convivir y colaborar. Hay límites que no cruzaríamos. Yo no me metería con su familia, él no se metería con mi porno. Me hace sonreir pensar en eso.

Mi amiga Gloria es fan de Jodorowsky. Yo lo detesto. Pero respeto las razones por las que lo quiere y aunque no las respetara, ella es un ser humano que quiero mucho, no dejaría que ningún gustito o creencia nos distanciara. Ella piensa igual. No necesito que me aplauda mi odio a Jodorowky, ni ella necesita que yo le aplauda su psicomagia paternal.

Tener la razón no sirve de nada. Nuestras creencias están sobrevaloradas. He visto luchadores y luchadoras sociales empedernidos siendo mezquinos con sus amigos, siendo egoístas y caprichosos. He conocido personas con ideas brillantes sin ninguna preocupación por ser coherentes con sus acciones. Decir que no se está de acuerdo con algo, pero tolerarlo, es una lección de respeto, siempre y cuando no se interprete tolerar como soportar de malas, sino como ejercicio de la tolerancia cívica. La tolerancia es fundamental para sentir empatía por quienes son distintos a nosotros. El cristianismo está vivo y tienen ideas difíciles intolerantes machistas. No podemos decirles cómo piensen acerca de cualquier cosa, pero sí debemos exigir tolerancia y si se nos da, deberíamos agradecerla. Perdón Richard Dawkins, estoy de acuerdo con Kika Nieto.


Sueño ligero