Era el mes de abril del 2014 o tal vez 2015, la verdad no
recuerdo el año. En esos años iba de mi casa a la
universidad en patineta, eran máximo 10 cuadras de bajada, dos veces la perdí
en la uni y dos veces me la regresaron hasta que la dejé en la pensión de unos compis
y mágicamente desapareció; eso no tiene importancia con la historia es relleno. Salía a
las 3 de la tarde. Venía caminando y a dos cuadras de la casa de mi mamá venían
dos mormones, un gabacho y un mexa (supuse, al menos así andan por aquí), los vi, iban en
la acera de enfrente, se atravesaron la calle, me alcanzaron y muy cordialmente
me saludaron. Me preguntaron si llevaba prisa y les dije que sí, me respondieron
si podíamos caminar y platicar en el trayecto y así fue.
El gabacho con un buen español me dijo de dónde era y del
estado del cual era, dijo que su compañero era de África (un tipo moreno y
lacio). ¿De África? ¿No se supone que son negros y chinos? -Le respondí- y el
vato en cuestión se rió, dijo que era del Salvador. De repente preguntan y sin avisar ¿Crees
en dios? Y pienso lo más rápido para que me dejen "Sí o no" pues la verdad es que no y eso respondí. Les dije que ya iba a doblar para mi casa, pero ah
raza como son necios y me pidieron ir conmigo a mi casa y pues ni modo ahí vamos, llegamos a la puerta y me pidieron pasar.
A la vuelta de la casa de mi mamá hay una tienda con una imagen
de la virgen de Guadalupe, la cuál recorre toda la manzana, y otros lugares, la
imagen estaba en mi casa ese día, en la sala. Antes de entrar les hice la
observación que mi madre tenía a la virgen y que si eso no les molestaba que pasaran
a la sala un momento. Fui al interior y saludé a mi mamá y les dije lo que había pasado, pero andaba ocupada haciendo lo suyo que creo que no me hizo caso y sólo me dio el avión. Regresé
con ellos y me dijo, cuestionaron, por qué no creía en Dios, su actitud era convincente.
La plática de ellos hacia a mí era más en tono retadora, queriéndome
doblegar ante sus argumentos, uno de ellos me dijo pa pronto que los monos no
caminaban en dos piernas, no caminaban erguidos. Que si eso fuera cierto de los
monos tendría que salir un humano y cosas como esas. Pero yo sólo veía la hora porque estaba seguro que me tocaba una regañiza si es que llegaban a rezar antes de que se fueran.
Cambiaron el tema y me preguntaron si sabía qué era una oración, les respondí
algo como: Una oración es la forma en que una persona agradece o le pide algo a
dios. Y me respondieron que sí, que por favor hiciera una oración con los ojos cerrados.
Accedí y pedí por ellos para que continuaran en su viaje tratando de ayudar a
las personas, que fueran con bien, no exactamente tal cual, pero hice lo mejor
posible. Nunca más volvieron.
Todo eso en un 19 de abril, lo recuerdo porque ese día se
hizo tendencia en twitter el aniversario luctuoso de un científico que escribió
un libro titulado “El origen de las especies”. Estábamos en casa de una señora
guadalupana discutiendo un par de mormones y un agnóstico en el aniversario
luctuoso de Charles Darwin.
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